Duelo en RolePlay: por qué duele perder una historia

Hay una verdad incómoda de la que casi nadie habla cuando se trata de RolePlay: perder una historia duele. Duele más de lo que uno espera, más de lo que parece lógico y más de lo que mucha gente de fuera podría entender. Y duele porque, aunque parezca extraño decirlo en voz alta, cuando una historia termina de golpe no se pierde un personaje: se pierde una parte de ti.

En RolePlay todo lo que sientes es real, aunque el mundo sea ficticio. El cuerpo no distingue entre un abrazo en la vida real y un abrazo interpretado si la emoción que lo sostiene viene del mismo lugar. Por eso, cuando una trama se rompe, cuando un personaje desaparece, cuando se cierra una puerta que no estabas list@ para cerrar, el vacío que queda detrás es auténtico. No es exageración. No es dramatismo. Es duelo.

Y lo más curioso es que no lloramos solo por lo que pasó, sino por lo que nunca llegará a pasar. Nos duele la conversación que ya no tendremos, la escena que estaba en camino, el giro que jamás veremos, el futuro que habíamos empezado a imaginar sin darnos cuenta. Lloramos por los caminos que se apagaron antes de tiempo. Por las palabras que se quedaron en la garganta del personaje. Por los finales que se borraron antes de escribirse.

Lo que casi nadie explica es que, en el fondo, el duelo RP ocurre porque el personaje también te estaba sosteniendo a ti. Creemos que interpretamos para escapar, pero muchas veces interpretamos para encontrarnos. A través de la historia le damos voz a partes nuestras que la vida real no siempre nos deja mostrar. Miedos, fortalezas, ternura, rabia, valentía. Todo eso se filtra entre las líneas, entre los gestos, entre las decisiones que tomamos en nombre de alguien que inventamos… pero que termina enseñándonos quiénes somos.

Por eso duele.
Porque no estás perdiendo un “juego”.
Estás perdiendo un espacio donde tú también te transformabas.

Perder una historia es como cerrar un diario por la mitad: sabes que ya no vas a leer las páginas que faltan, aunque tu mente siga imaginándolas. Y ahí aparece el duelo, silencioso, íntimo, mezclado con esa sensación de que “falta algo” aunque no puedas señalarlo con el dedo. Falta ese pedazo de mundo que construiste. Falta esa voz que te acompañaba. Falta esa versión de ti que solo existía ahí.

Pero también hay algo hermoso:
el duelo solo existe donde hubo vida.

Si una historia te duele es porque fue importante.
Porque te tocó.
Porque te cambió.
Porque, por un rato, te hizo sentir algo que valía la pena vivir.

Y aunque duele soltar, también es verdad que ninguna historia se pierde del todo. Se transforma. Te deja un eco. Una cicatriz bonita. Una frase que te acompaña. Una parte de ti que ya no vuelve a ser la misma.

El RolePlay tiene esa magia:
te da mundos…
pero también te enseña a despedirte de ellos.

Y en esa despedida, si te escuchas bien, también descubres quién eres cuando no llevas puesto ningún personaje.

— DyabloRosa

Una respuesta a «Duelo en RolePlay: por qué duele perder una historia»

  1. Avatar de Niet72
    Niet72

    ✍🏼👌🏼💅🏼😜

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✍ Cada historia deja una huella.. 😊 Cuéntame qué te ha hecho sentir esta.. ✨

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